Durante el V Simposio de Exploración y Producción de Recursos No Convencionales organizado por la SPE Argentina, la conducción de YPF expuso su visión estratégica sobre el desarrollo de activos no convencionales fuera de la cuenca neuquina, dejando en claro que el foco principal de inversiones continuará concentrado en Vaca Muerta.
En ese marco, la compañía confirmó que, tras la transferencia de áreas convencionales en la Cuenca del Golfo San Jorge, retuvo los derechos vinculados al potencial no convencional de la formación D-129. No obstante, desde la empresa se indicó que la exploración de esos recursos podría quedar en manos de otros operadores, considerando que la actual cartera de proyectos de YPF encuentra en Vaca Muerta una escala y competitividad significativamente superiores.
La definición refuerza una tendencia que atraviesa al sector: la reasignación de capital hacia activos shale de alta productividad y menor costo relativo, frente a proyectos exploratorios con mayor nivel de incertidumbre o menor escala potencial.
Palermo Aike: potencial reconocido, pero con menor escala relativa
En relación con la formación Palermo Aike, en Santa Cruz, YPF confirmó la perforación de un nuevo pozo exploratorio durante este año, aunque planteó una evaluación más moderada sobre su dimensión productiva respecto de Vaca Muerta.
Desde la compañía señalaron que Palermo Aike presenta características geológicas más cercanas al desarrollo estadounidense de Eagle Ford, con un único nivel productivo predominante, lo que reduciría su escala potencial frente al múltiple apilamiento de ventanas productivas existente en Vaca Muerta.
Bajo esa lógica, la diferencia de magnitud entre ambos desarrollos aparece como uno de los principales factores que explican la concentración de inversiones en Neuquén. Sin embargo, Palermo Aike mantiene atributos considerados estratégicos, particularmente por su cercanía a puertos marítimos y potencial logístico exportador.
El nuevo esquema para campos maduros
Otro de los ejes abordados durante la exposición fue el proceso de redefinición del rol de YPF en áreas maduras convencionales. Desde la empresa sostuvieron que los activos de mayor costo operativo y menor productividad relativa encuentran mejores condiciones de desarrollo bajo operadores especializados en ese tipo de explotación.
La visión expuesta apunta a consolidar un nuevo ecosistema de empresas enfocadas específicamente en la operación de campos maduros, mientras YPF concentra su estrategia de crecimiento en proyectos no convencionales de gran escala.
En términos económicos, la diferencia de costos operativos entre los desarrollos shale de Vaca Muerta y algunos yacimientos maduros convencionales fue presentada como uno de los factores determinantes para la reasignación de inversiones.
Vaca Muerta como eje del crecimiento exportador
La compañía ratificó además que el denominado Plan 4×4 continuará orientado a multiplicar resultados operativos y expandir el perfil exportador del país hacia el final de la década, con Vaca Muerta como activo central.
En ese esquema, los proyectos vinculados a exportación de GNL y expansión de infraestructura energética aparecen como componentes clave para sostener un horizonte de crecimiento basado en productividad, eficiencia operativa y competitividad internacional.




