El escenario operativo en la Cuenca del Golfo San Jorge vuelve a exponer tensiones vinculadas a la sostenibilidad de los yacimientos maduros, luego del fuerte cuestionamiento expresado por Jorge Avila, secretario general del sindicato Petrolero Chubut, contra las estrategias de inversión por parte de una de las principales compañías del sector.
Desde el Sindicato de Petroleros Privados del Chubut advirtieron que algunas decisiones empresariales recientes reflejan indicadores similares a los observados en procesos anteriores de retracción de actividad en la cuenca, particularmente en relación con la disminución de equipos activos, la desaceleración de inversiones y la priorización de ajustes de estructura.
El secretario general del gremio, Jorge Ávila, sostuvo que la principal preocupación actual radica en la reducción sostenida de actividad y en la creciente discusión sobre reorganización de personal, por parte de Pan American, en Cerro Dragón. Según planteó, el foco de las negociaciones dejó de estar centrado en nuevos proyectos de desarrollo o recuperación secundaria, para concentrarse en esquemas de eficiencia y reducción de costos.
Debate sobre inversión y productividad
El dirigente sindical cuestionó además la paralización de áreas y equipos de perforación que anteriormente mantenían niveles relevantes de producción, interpretando esas decisiones como parte de una estrategia de contracción operativa más amplia.
En ese marco, señaló que la cuenca enfrenta un escenario complejo, pese al contexto internacional favorable para el precio del crudo registrado en distintos períodos recientes. Desde el sector sindical consideran que los incentivos fiscales y las condiciones otorgadas por la provincia para sostener la actividad deberían traducirse en mayores niveles de reinversión y sostenimiento operativo.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos estructurales del Golfo San Jorge: la competitividad de los yacimientos maduros frente a otras regiones productivas del país, especialmente aquellas vinculadas al desarrollo no convencional.
Incertidumbre sobre el futuro de áreas maduras
Otro de los puntos planteados por Ávila fue la necesidad de definir estrategias de continuidad para las áreas históricas de la cuenca en caso de producirse cambios en los esquemas de operación o participación empresaria.
En ese sentido, consideró que el futuro de activos de gran escala requerirá operadores con capacidad de sostener inversión, actividad y empleo en el largo plazo, evitando procesos de declino acelerado que profundicen el impacto económico y social sobre la región.




