El área Manantiales Behr registró durante el primer bimestre de 2026 una producción de petróleo levemente superior a la observada en igual período del año anterior, en un contexto donde gran parte de los yacimientos convencionales de la Cuenca del Golfo San Jorge continúan mostrando tendencias declinantes.
Más allá de la variación interanual, el dato que concentra la atención técnica del sector es la creciente participación de proyectos de recuperación mejorada (EOR, por sus siglas en inglés) dentro del volumen total producido.
Durante febrero de 2026, el área alcanzó una producción superior a los 25.500 barriles diarios, de los cuales alrededor de 10.000 barriles provinieron de esquemas de recuperación terciaria, marcando un nuevo máximo histórico para este tipo de desarrollo en el país.
Especialistas del sector destacan que el crecimiento reciente de la producción convencional argentina no responde a una expansión generalizada de la actividad, sino al desempeño puntual de áreas donde se aplican estrategias avanzadas de recuperación sobre reservorios maduros. En ese escenario, Manantiales Behr se consolida como uno de los principales casos de referencia en materia de EOR dentro de la Cuenca San Jorge.
Mayor incidencia de polímeros y optimización de reservorios
La evolución productiva del área refleja un cambio progresivo en el modelo de explotación. Mientras en etapas anteriores el crecimiento estaba asociado principalmente a la perforación de nuevos pozos, los resultados actuales muestran una mayor dependencia de intervenciones sobre pozos existentes y de tecnologías orientadas a mejorar el factor de recuperación.
Entre esas técnicas, la inyección de polímeros continúa ganando protagonismo como herramienta para sostener niveles de producción en reservorios maduros, permitiendo mejorar la movilidad del crudo y optimizar la eficiencia de barrido dentro de la formación.
Los datos oficiales muestran que, aunque la producción total permanece por debajo de los niveles históricos alcanzados años atrás, Manantiales Behr exhibe un desempeño diferencial respecto del promedio de la cuenca, precisamente por el peso creciente de la recuperación terciaria dentro de su estructura productiva.
Menor perforación y cambio en el perfil operativo
En paralelo, las estadísticas de actividad evidencian una desaceleración en el ritmo de perforación registrado durante los últimos años.
Durante 2025 se perforaron 12 nuevos pozos en el área, por debajo de los niveles observados en períodos anteriores. El mayor nivel de actividad se concentró entre 2010 y 2018, etapa en la que la expansión productiva estaba más vinculada al desarrollo intensivo de nuevas locaciones.
La tendencia reciente muestra, en cambio, un modelo operativo orientado a maximizar recuperación sobre infraestructura ya existente, en línea con la madurez del yacimiento y la optimización de costos de desarrollo.
La transición operativa y el desafío de sostener actividad
El proceso de cesión del área hacia un nuevo operador abre ahora una nueva etapa para Manantiales Behr, particularmente en relación con la continuidad de los proyectos de recuperación terciaria y el sostenimiento del nivel de actividad.
Dentro de los planes preliminares presentados ante la provincia se contempla la perforación de nuevos pozos asociados a esquemas de optimización productiva mediante EOR, uno de los puntos observados con atención tanto por el sector sindical como por los actores vinculados a servicios especiales y equipos de torre.
En paralelo, también se discute el destino de parte de la infraestructura operativa y de los equipos que podrían quedar disponibles tras la reconfiguración empresaria en la región.
El escenario refleja uno de los principales debates que atraviesan actualmente a los yacimientos maduros del Golfo San Jorge: cómo sostener producción, inversión y empleo en áreas convencionales donde el crecimiento incremental depende cada vez más de tecnologías de recuperación avanzada y menos de la expansión tradicional mediante perforación masiva.




