El Gobierno de Santa Cruz anunció para hoy, lunes 1 de diciembre, la puesta en marcha del relevamiento ambiental en las diez áreas hidrocarburíferas que YPF devolvió a la provincia, junto con sus sistemas de transporte asociados. Se trata del primer paso formal del Programa de Saneamiento Ambiental y Abandono, que apunta a determinar el estado real de los pasivos generados por décadas de actividad petrolera.
El acuerdo fue firmado por el gobernador Claudio Vidal, autoridades de YPF SA y de la empresa provincial FOMICRUZ, definiendo el alcance, la metodología técnica y el cronograma de trabajo que regirá todo el proceso. La Facultad de Ingeniería de la UBA auditará el programa para garantizar independencia técnica, validación metodológica y cumplimiento de las normativas vigentes.
Clasificación de pasivos
El relevamiento utilizará una metodología unificada basada en criterios de vulnerabilidad hídrica, sensibilidad ambiental, análisis de riesgo y balance ambiental. Con esa herramienta, se buscará clasificar y priorizar los pasivos según su nivel de impacto, para orientar las acciones de remediación y cierre. Las tareas incluyen recorridas de campo, toma de muestras, verificación de instalaciones abandonadas, evaluación de pozos inactivos, y revisión de suelos, ductos y estructuras vinculadas a la producción.
La auditoría técnica tendrá sus primeros hitos en los próximos días: dentro de la primera semana desde la firma del acuerdo, FIUBA presentará el Plan de Trabajo y el informe de inicio, mientras que desde este 1 de diciembre comienzan las campañas de campo que derivarán en informes mensuales y, por último, en un Informe Final de Auditoría.
El gobierno santacruceño informó oficialmente que con esta iniciativa, la provincia “busca dotar de mayor transparencia y rigor técnico al proceso de saneamiento ambiental en las áreas recuperadas, fortaleciendo el rol del Estado provincial en la gestión y recuperación de zonas productivas”.
Inicio formal de las nuevas operadoras
Al mismo tiempo, este lunes 1 de diciembre también se inicia la operación formal por parte de las 7 compañías que se hicieron cargo de las áreas que devolvió YPF en el norte santacruceño, con un plan de inversiones de 1.260 millones de dólares a desembolsar hasta 2032, lo que significa alrededor de 200 millones de dólares por año.
Con alrededor de 4.000 pozos inactivos, se espera que los primeros trabajos estén enfocados en la reparación y puesta en funcionamiento de esas unidades, lo que permitiría un recupero de producción del orden del 20 a 25%.
Mientras el primer mes de actividad, que coincide con el último del año, insumirá tareas de relevamiento previo, se apunta a que el plan de actividad más intenso empiece a desarrollarse desde enero próximo.




