Ofrecen retiros con el 120% de indemnización durante en enero, que bajaría al 100% en febrero.
La compañía que dirige Horacio Marín tomó la decisión de dejar completamente la operación en el flanco norte de Santa Cruz desde el inicio de 2025, lo que comenzó a materializarse en las primeras horas del nuevo año.
La salida de YPF, que ya fue oficializada ante el gobernador Claudio Vidal y los referentes gremiales, tanto Rafael Güenchenen como José Lludgar, comenzó a efectivizarse con un período de transición, que se extenderá hasta el 28 de febrero.
Durante ese lapso, se pondrá en marcha un programa de retiros voluntarios, por el que se ofrece una indemnización especial del 120% hasta el 31 de enero próximo, que se reduciría al 100% en febrero. En algunos ámbitos, incluso, se habló de un monto menor, pero en todo caso quedó claro que el incentivo es para que la mayor parte de los operarios en condiciones de hacerlo acepte el retiro en este primer mes.
CGC SE HARÁ CARGO DE LA OPERACIÓN, LUEGO DE UNA REDUCCIÓN DE MÁS DEL 50% DE LOS OPERARIOS
Por otra parte, todo indica que CGC se hará cargo de la operación que YPF deja en el norte de Santa Cruz, tal como había anticipado el ministro de la vecina provincia, Jaime Alvarez. En ese marco, se mantienen las probabilidades de que la compañía encabezada por Hugo Eurnekian redistribuya a su vez algunos de los bloques a otras empresas, en acuerdo con el gobierno provincial.
“CGC no va a operar, sino que va a administrar”, comentó un delegado en un audio que se viralizó en la mañana del viernes. “No sé cuántos equipos van a subir, cómo lo van a hacer o cómo lo van a encarar. Lludgar lo quería comunicar a su gente, antes de que se enteren por los medios”, detalló. En el caso de San Antonio, el plazo es más perentorio, porque dejará la provincia el próximo 31 de enero.
Los retiros voluntarios que ofrecerá la operadora de bandera apuntan a reducir algo más del 50% de los operarios que tiene YPF en el norte santacruceño, por lo que se estima que habría una reducción de entre 2.500 y 2.600 operarios, con el objetivo de optimizar la operación de los yacimientos, de alta madurez y crecientes volúmenes de agua de formación.
Así, si bien en las últimas horas trascendió lo informado durante una asamblea del gremio jerárquico en San Antonio, la situación involucra también a otras compañías de torre, ya que en la nueva operación no se prevé trabajar con equipos perforadores, al menos en una primera etapa.
Por eso, el mensaje que circuló en las asambleas y que fue asimilado en ámbitos empresarios y políticos es que, si bien no habrá telegramas ni despidos compulsivos en esta etapa, sino que se apuntará a una reducción por vía voluntaria, desde el 1 de marzo no habrá garantías de continuidad laboral para el número de trabajadores ‘sobrantes’, según la visión de los nuevos operadores, en busca de devolver eficiencia a la operación.